La construcción moderna de edificios depende en gran medida de máquinas, que permiten una construcción rápida, segura y precisa desde los cimientos hasta la parte superior. Durante las etapas iniciales de la construcción, excavadoras compactas, incluidos modelos de giro total cero, excavan el suelo para cimentaciones y muros de sótano, así como zanjas para servicios entre límites de propiedad estrechos. A continuación, grúas móviles (o grúas torre) se utilizan para elevar vigas de acero, paneles prefabricados, fachadas cortina y unidades mecánicas a alturas precisas con control milimétrico, normalmente con ayuda de software anti-colisión en áreas con alto volumen de actividad constructiva, como zonas urbanas densas.
Los manipuladores telescópicos han sido diseñados para cubrir la brecha entre una carretilla elevadora y una grúa. Los manipuladores telescópicos cuentan con un brazo telescópico, lo que permite a los usuarios colocar mercancías paletizadas (como materiales de albañilería, equipos de HVAC o materiales para estructuras) en los pisos de edificios en construcción. Además, los manipuladores telescópicos pueden desplazarse sobre terrenos irregulares o losas de hormigón incompletas.
Los camiones bomba de hormigón entregan mezcla de hormigón de alta resistencia directamente en los encofrados desde una distancia y altura que supera los 50 metros sobre el suelo, eliminando la necesidad de múltiples cubas de hormigón y garantizando así un vaciado libre de huecos.
Los operadores que utilizan plataformas elevadoras (por ejemplo, plataformas de tijera o brazos articulados) pueden acceder de forma segura, fácil y sin necesidad de andamios. Dado que ahora la mayoría de los equipos utilizados en obra están electrificados, excavadoras, telemanipuladores y plataformas eléctricas pueden usarse en interiores sin generar ruido ni emisiones. El uso de máquinas eléctricas cumple con el movimiento de construcción sostenible.
Además, las nuevas máquinas incluyen tecnologías adicionales, como telemática, planificación digital de elevación y diagnósticos en tiempo real que mejoran la coordinación, el mantenimiento y la productividad. Por tanto, además de la mayor potencia que aportan las máquinas a cada etapa del proceso constructivo, también aportan inteligencia.